ESCRITO PARA UN DOMINGO DE ESCRITURA

Escrito por : Manuela Villareal
Para: Domingos de Escritura
Mira, yo te explico: resulta que amarte es una obviedad, como que los barcos se hunden y los

muros caen.

Y que las personas son lo que callan.

Que incluso a las leyendas se las lleva el olvido,

eso también es obvio.

Y que el olvido es una mierda,

no lo olvidemos.

Que el hielo también quema y que los que dicen ser fríos son los primeros en arder.

Que bailas mejor cuando nadie te mira.

Y que besas mejor cuando no usas los labios.

Que te sienta mejor el azul que el verde.

Que nuestras huellas dactilares no se borran de las vidas que tocamos.

Y que todos nos autodestruimos y seguimos creyendo en el ‘quizá’.

Que el ‘quizá’ no sirve para nada.

Y que el equilibrio resulta imposible entre tú y yo, eso también es bastante obvio.

Que existen canciones que no están hechas para escuchar con otros.

Que la diferencia entre romántico y cursi es que la segunda no tiene poesía.

La poesía, por cierto, no existe si tú no respiras;

eso es más que obvio.

Que entre los huecos de mis dedos de las manos entra la mano de cualquiera, pero solo hay

sitio para la tuya.

Que Colombia se va al caño por la vía rápida.

Que el insomnio, las decepciones y los calcetines rotos son cosas que se acumulan.

Que todos morimos.

Que las personas valientes son las que se quedan junto a ti y comprueban que eres algo más

que todas tus cicatrices.

Que diciembre siempre llega y nunca dice nada.

Que hay personas que, desgraciadamente, sí valen todo lo que duelen.

Que los soñadores son aquellos que tienen como sueño ver dormir a otra persona.

A ti, obviamente.

Que no existe ninguna madrugada que no te haga recordar.

Y que a todo el mundo se le da genial fingir que todo va bien.

Que no hay calma sin tormenta.

Y que mientras tras esta ventana helada hay gente que mata por la búsqueda de la felicidad,

no hay mejor manera de encontrarla que esperando a que llegue sola, enredada entre tus

insanos laberintos de insanas palabras.